Chefchaouen a mediodía está llena de excursionistas; a las siete de la mañana es otra ciudad. Por eso este viaje a Chefchaouen desde Casablanca incluye una noche allí: llegas por la tarde, cenas en la medina y sales a fotografiar sus callejones azules con la primera luz, antes de que abran las tiendas.
El primer día haces una parada corta en Rabat para estirar las piernas en la Kasbah de los Udayas o la Torre Hassan, y después subes hacia las montañas del Rif. El trayecto total ronda las 5 horas de conducción, repartidas con pausas. El segundo día dedicas la mañana a la ciudad y vuelves a Casablanca por la tarde.
Es un plan pensado para quien tiene poco tiempo y una cámara en la mano, pero también para parejas que quieren algo más íntimo que una excursión de ida y vuelta. Si te apetece pasar más tiempo en el norte, compara con los tours privados desde Tánger o el viaje de 8 días de Casablanca a Marrakech.